¿Cómo ahorrar agua en casa en sencillos pasos?

 

El agua es unrecurso no renovable del que disponemos, a diario, para hacer múltiples tareas. Es tan necesaria que basta con que tengamos un día sin el vital líquido para que se enciendan las alarmas, para que nada nos salga bien y para que tengamos que hacer malabares para cumplir con lo que teníamos planificado.

Por eso, conviene ahorrar agua. No tanto como guardarla en un recipiente, sino ahorrar en dinero, en cantidad consumida. Una factura de agua con rebaja es una bendición. Lo sabes.

Por eso, aquí tenemos unos sencillos consejos para aprovechar mejor el vital líquido.

Mejor una ducha

El glamour de llenar una tina, de los aceites, de los pétalos de rosa, nadie lo discute. Pero, en comparación con una ducha en una regadera, tenemos una ventaja: la segunda opción consume una cantidad ínfima de agua en comparación con la primera.

Por eso, siempre, mejor una ducha.

A esto puedes añadirle un cronómetro. ¿Sabes cuánto tiempo pasas duchándote? Mídelo, y hazte una propuesta de reducir ese tiempo a la mitad.

Así, gastarás sólo la mitad del agua. Y te aseguro que no te faltará enjuagar ninguna parte de tu cuerpo.

El lavado artesanal

De nuevo, volvemos al término de glamour o al de comodidad.

Tener una lavadora y una secadora significa tener la dupla perfecta que nos permitirá ahorrar una gran cantidad de tiempo.

Pero, nos hará gastar una gran cantidad de agua. Y de energía eléctrica.

Así que puede ser que el ahorro no compense mucho el gasto consecuente.

Por eso, toma uno o dos días al mes para lavar al modelo artesanal: recogiendo el agua por cuenta propia, enjuagando manualmente, y exprimiendo a mano. Puedes, incluso, aprovechar la energía solar para secar la ropa.

Como consecuencia, habrá no sólo un ahorro de agua (que puede ser hasta del 80%), sino también un ahorro de energía considerable. Doble ahorro, mismo propósito: gastar menos dinero.

Repara las goteras

Aunque parezca que la reparación saldrá más costosa que dejar una gota cayendo cada minuto, al largo plazo representa un ahorro.

Primero, por los problemas de humedad en tu casa. Segundo, porque una pequeña gotera representa un problema potencial, que conforme pase el tiempo irá agravándose hasta que tengas, cuando no haya más remedio, que actuar en consecuencia.

Por eso, no podíamos finalizar este post sin aconsejarte que el primer paso para el ahorro es la distribución eficiente: sin fugas, sin goteras.