Consejos para ahorrar electricidad y pagar menos en tu factura

Uno de los objetivos que cada uno de nosotros debe tener, siempre, es el de ahorrar dinero. Y, mejor aun cuando ese ahorro monetario incide también, de forma positiva, en el medio ambiente.

Tal es así en el caso del ahorro del consumo eléctrico.

Por eso, hoy vamos a comentar algunos consejos prácticos que puedes seguir para ahorrar dinero con tu gasto de energía eléctrica, y por ende, pagar menos en tu factura de electricidad, mes a mes.

Conforme vayas adoptando y mejorando estos hábitos, mejores serán los resultados.

La temperatura: nada de adicciones

Uno de los lugares donde más dinero dejamos, cuando hablamos de presupuesto para pagar la luz, es en el que respecta a la temperatura: aires acondicionados o calefacción. Ambos, inclusive.

Esto ocurre porque estamos acostumbrados a regular la temperatura, y sin importar lo bien que esté el clima afuera, siempre queremos mantener encendidos estos aparatos.

Por eso, uno de los consejos primordiales es asumir el compromiso de encenderlos sólo cuando les necesitas. Hay días en que la temperatura es agradable y, sencillamente, no necesitarás encender nada.

Si lo quieres, y te lo puedes permitir, un aire acondicionado con tecnología inverter puede funcionar para este propósito, ya que sólo se enciende cuando la temperatura abandona un rango “ideal”. Del resto, ahorra energía.

La iluminación, mejor si natural

No es que nos encante tener la casa a oscuras. Creo que a nadie le hace gracia. Pero, es posible ahorrar mucho consumo en el término de la iluminación.

Para hacerlo, lo mejor es siempre aprovechar la luz natural. Tanto para evitar encender las bombillas y las lámparas, como para hacer todas las tareas pesadas del día.

De este modo, ganarás al doble: en primer lugar, porque ahorras electricidad; y en segundo lugar porque serás más eficiente, ya que la luz natural incrementa nuestra productividad, porque la vista se cansa menos.

Realiza un día “mínimo viable”

Si haces un día al mes en el que consumas lo mínimo posible, ahorrarás una gran suma de dinero. Por supuesto, contribuyes al ahorro general un montón.

Por eso, planifica tu mes de acuerdo a las cosas que tengas que hacer, y dentro de ese mes, escoge un día donde sobrevivas con un consumo de energía muy bajo. Incluso nulo, si quieres ir al extremo.

De este modo podrás comparar tus facturas viejas con las de ese mes, y sabrás cuánto gastas en energía cada día. ¡Te vas a sorprender!